No hay nada más liberador que perdonar y ser perdonados. Se acostumbra antes de Rosh Hashaná pedir perdón a todas aquellas personas que pudiéramos haber ofendido con o sin
intención. Aprovechemos estos últimos momentos de este año que está por finalizar para purificar el corazón y así todos podamos ser juzgados en el Libro de la Vida!